Millennials, reacios al uso de tarjetas de crédito


¿Cuál es el motivo que ha llevado a un segmento de la población, el comprendido entre los 18 y los 30 años, a mostrar un alto desinterés por el uso del dinero plástico o las tarjetas de crédito? ¿Por qué su miedo o aversión al riesgo crediticio?

¿Por qué no se ha ha podido conquistar a los representes de la “Generación Y“ o millennials, como a los “baby boomers”? Estas preguntas golpean con fuerza a los “hacedores” de imagen, a los directivos de las compañías representantes de las principales marcas de tarjetas de crédito, a los gurús del mercado financiero. Y lo peor es que las preguntas continúan, se amontonan: ¿En qué fallamos? ¿Qué no les gusta o les atrae? Justamente al sector que mayor capacidad de consumo posee en la población.
Ya sea por falta de conocimiento o restricciones en el capital requerido por los bancos para otorgar tarjetas de crédito, los jóvenes entre 18 y 30 años, el grupo económico etiquetado como “millennials” o “generación Y”, se muestran reacios a adquirir deuda a través de instrumentos financieros como las tarjetas de crédito. Esto sucede tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica, de acuerdo con estudios  realizados por Visa, MasterCard y Credicards.com.
Estados Unidos

El estudio realizado por Creditcards.com, conducido por Princeton Survey Research Associates International, mostró que estadounidenses ente los 18 y 29 años prefieren usar tarjetas de débito antes que de crédito, a pesar de que el 30% de los estadounidenses dijeron que entre los 18 y 20 años es la edad ideal para tener la primera tarjeta de crédito.

 Sin embargo, los millennials no parecen estar de acuerdo con esta última afirmación, pues más del 63% de ellos nunca ha tenido una tarjeta de crédito, de acuerdo con Creditcards.com, mientras que los baby boomers (adultos) son los usuarios que más tarjetas de crédito adquieren y usan.

 

Latinoamérica

Por otro lado, Visa asegura que ocurre lo mismo en Latinoamérica. Según el estudio realizado por la red electrónica de pagos en 7 países latinoamericanos, las tarjetas de crédito son las menos preferidas entre los millennials, a pesar de que el 90% de ellos está bancarizado. El estudio señaló que el 59% de “la Generación Y” tiene una cuenta de ahorros, el 47% tiene una tarjeta de débito, mientras que sólo el 40% tiene tarjeta de crédito.

Por otro lado, MasterCard realizó un estudio similar en 11 países latinoamericanos, entre ellos Colombia, en donde se encontró que la tarjeta de crédito es el instrumento financiero más conocido por el 78% de los encuestados, pero sólo el 46% la usan. En el estudio también se encontró que los 5 principales proyectos a mediano plazo de los jóvenes son terminar sus estudios universitarios o especializaciones, ahorrar para el futuro, adquirir un automóvil e invertir.

Sin embargo, se les preguntó cuál es la estrategia que van a utilizar para financiar los planes que tienen a mediano plazo, y se encontró que recurrir a deuda a través de un instrumento financiero no es la primera opción, pues para ellos es preferible tener una actividad extra para tener más ingresos seguido de emprender un negocio, antes que ingresar en el mundo del crédito. En estos estudios se evidencia que los jóvenes a pesar de tener acceso al crédito bancario no lo usan en su mayoría, mientras que los adultos mayores son más propensos a su uso y, de hecho, son más dependientes del mismo.
Frente a este hecho, el fundador y CEO de Lending Tree, Doug Lebda, explicó que “si bien puede ser sorprendente ver que la generación más conservadora (baby boomers) es el grupo de edad con la mayor dependencia a la tarjeta de crédito, también son quienes tienen el flujo de caja necesario y la disciplina financiera para apoyar este comportamiento. Claramente los adultos mayores tienen mayor estabilidad económica que los más jóvenes y esto hace que sean más propensos a endeudarse”, indicó el ejecutivo.
Por su parte, los millennials suelen experimentar deudas estudiantiles y una oferta débil en el mercado laboral, por lo que su menor dependencia de las tarjetas de crédito podría ser visto como un indicador positivo de su responsabilidad financiera.
Para el caso de Colombia, la población en general es más conservadora relativamente frente al endeudamiento a través de tarjetas de crédito. Según cifras proporcionadas por el Banco de la República de Colombia, en el país hay 13,70 millones de tarjetas de crédito vigentes y se utiliza tan sólo el 39% del cupo disponible de las mismas.
Definitivamente algo está pasando. Algo no está funcionando y ni siquiera los expertos saben aún qué es. ¿Miedo, temor al crédito, desconocimiento? Lo cierto es que dos de los elementos que más influyen en el nivel de consumo, los Millennials y las tarjetas de crédito, no logran conectarse de modo que ambos puedan salir beneficiados. Quizá sea sólo una cuestión generacional. Sólo el tiempo dirá.

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