Mercado de capitales potencia el Factoring


La práctica de factoring crece cada vez más en América Latina. ¿Su gran atractivo? Satisface la necesidad de las empresas de la región de obtener financiación inmediata, sin recurrir a créditos bancarios.

Por Gonzalo Vallejos

El factoring, nacido hace más de cien años en Estados Unidos, ha crecido a nivel internacional en modo casi constante. Factoring es una alternativa financiera para convertir las facturas en fondos líquidos, por medio de la venta de la cartera. Es decir, dejando en manos de terceros la labor de cobrar la factura o cuenta a cobrar, la empresa que vende la factura recibe el dinero antes de la fecha de vencimiento de la misma, obteniendo así una fuente de financiación.

Mientras el factoring ha sido históricamente un mercado poco regulado, ha ido mejorando su reputación y el interés de inversores en los últimos años. En 2014 llegó a un nuevo récord de volumen de más de 2.500 billones de euros, un crecimiento global del 6,3% respecto a 2013. Los mercados con mayor crecimiento fueron América y Europa, ambos con un 8%.

En Latinoamérica, Chile es el país que ha asimilado con más éxito este instrumento financiero. Según la Asociación Chilena de Factoring, Achef, las ventas de la industria del factoring crecieron un 89,4% entre 2009 y 2013.

En Argentina, por primera vez el mercado de capitales validó la industria de factoring: la Cooperativa de Crédito y Vivienda Unicred, una empresa que provee este tipo de financiación a sus miembros asociados que son en su mayoría empresas PYMES, lleva colocando exitosamente 5 series de valores de deuda fiduciaria. Mientras en el país la industria de descuento de cheques es mucho mayor, la de factoring ha ido creciendo en importancia y regulación. Debido a que los bancos prácticamente no financian facturas y a diferencia de los cheques de pago diferido, las entidades tienen dificultad para descargar y vender sus créditos.

Además, IFC, miembro del Banco Mundial, también validó al factoring al invertir en InvoiNet, otra empresa Argentina de administración de facturas electrónicas que acaba de lanzar una plataforma tecnológica para el descuento de facturas electrónicas. Por medio de una plataforma online, los clientes reciben ofertas de descuento de sus facturas a cobrar y pueden seleccionar la mejor alternativa de la manera más simple.

Las cifras del Factors Chain International (FCI), también destacan a Argentina como uno de los mercados con mayor crecimiento en la industria del factoring. Las cifras muestran que Brasil es el segundo mercado más grande en América, seguido por México y Chile.

Un punto importante del gran crecimiento del factoring a futuro es la llegada de las facturas electrónicas. Como ventaja, la factura electrónica da la posibilidad de verificar en línea (ante dudas) la validez de una factura, o si no ha sido cedida a otra empresa de factoring. Asimismo, reduce la posibilidad de que se cometa un fraude, y también el riesgo en el que incurre la empresa de factoring al admitir una factura. En algunos casos esta reducción de riesgo es tal, que la empresa de factoring accede a pagar el 100% del monto establecido en el documento cedido.

Crecimiento clave para PYMES

El factoring en muchos casos agiliza el proceso de los pagos y es una pieza clave del crecimiento de las compañías, ya que contribuye a facilitar las inversiones y adquisiciones de bienes.

Parte del éxito del factoring en el mundo se debe a que entre el 50% y 70% de las Pymes tienen acceso limitado a recursos de la banca tradicional, de ahí que este se convierta en un refugio para las empresas. Una gran ventaja del factoring es que produce el fondeo pero no produce endeudamiento como el sector financiero tradicional. Es decir, como el factoring lo que hace es comprar las facturas, le da la liquidez de forma inmediata, no constituye un crédito.

Por otro lado, también es un activo atractivo para inversionistas que diversifican el riesgo al depender de activos de múltiples pagadores. Además, los inversores están comprando activos de baja volatilidad que pueden representar una mayor rentabilidad frente a otros de similar plazo, riesgo y liquidez que se transan en los mercados financieros.

¿Por qué una menor volatilidad? Porque los activos tienen un valor determinado en el tiempo, derivado de una transacción comercial y no financiera; el riesgo está asociado directamente a la capacidad de pago del deudor, más que a la volatilidad de los mercados financieros.

A pesar de los continuos desafíos que presenta la economía global, el factoring internacional, es decir, el descuento de facturas a través de fronteras, incrementó en un 22%, y sigue siendo el impulso del crecimiento de la práctica.

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