Los hogares de ingreso medio son más cautos al tomar crédito


Los usuarios uruguayos del financiamiento extrabancario muestran una mayor propensión al desendeudamiento. A su vez, aunque muchos piensan seguir tomando préstamos, las empresas administradoras de crédito son más cautas a la hora de otorgarlos.

Durante el primer trimestre del año, el crédito a los sectores de ingreso medio y medio bajo mantuvo su tendencia a la desaceleración, en línea con una economía que crece a tasas más moderadas y un deterioro de la confianza de los consumidores. Como consecuencia, los hogares con menores ingresos se muestran cada vez más renuentes a pedir créditos a las entidades financieras.

Esas conclusiones surgen del Monitor del mercado del crédito al consumo, correspondiente al primer trimestre del año, elaborado por la empresa Pronto!, que releva los segmentos “medio” y “medio-bajo” de ingresos –C2 y E–, que según los técnicos a cargo del informe representan 94% de los usuarios del crédito. Si bien el financiamiento para estos sectores “ha mantenido el crecimiento en el primer trimestre del año”, el informe resalta que “en cada medición se observa que las colocaciones de préstamos registran una tendencia a la desaceleración”.

El reporte de Pronto! no cuantifica la variación del crédito otorgado a las familias por el segmento pero, según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador con base en información del Banco Central, la tasa de crecimiento interanual del financiamiento al consumo que brindan las administradoras  pasó de 10,6% en febrero de 2014 –en pesos constantes– a 8,6% en la medición de igual mes de este año. En febrero de 2012 crecía a un ritmo de 17,4% interanual.

A pesar de la desaceleración del crecimiento, el informe reconoce que “el año comenzó con una significativa demanda de créditos” desde el punto de vista histórico, e “incluso los usuarios del sistema indican que tienen disposición a contraer préstamos en el futuro”.

De hecho, el número de usuarios del sistema que manifiestan tener intención de contratar nuevos créditos en el futuro próximo aumentó de 31% en diciembre a 33% en marzo, marcando una mayor propensión al menos desde septiembre de 2010. Esto muestra que el mercado del crédito a los segmentos de ingresos medio y medio-bajo sigue siendo dinámico.
Sin embargo, “lo que resalta del monitoreo de este trimestre, es que las familias dicen que procurarán reducir el nivel de su endeudamiento”, explica el informe. En ese sentido, el porcentaje de usuarios que manifestaron su intención de cancelar la totalidad de sus créditos en los próximos cuatro meses pasó de 10% en diciembre a 14% en marzo. “El dato aparece como una expresión de cautela de los usuarios del sistema”, explican los expertos a cargo del monitor.

“La señal que emiten las familias está en sintonía con una economía cambiante, y con el mensaje político del gobierno de que el panorama económico para este año, presenta complicaciones. Si las autoridades insisten en que el presupuesto del Estado deberá manejarse con prudencia, las familias pueden interpretar que deben hacer un manejo de sus finanzas con ese mismo lineamiento”, sostienen.

Por el lado de la oferta, explican que “las señales de cambio de la economía obligarán a los ofertantes de crédito a ser cuidadosos en las colocaciones, lo que confluye a la desaceleración”.

El sistema en su conjunto

Si se toma en cuenta el sistema financiero en su conjunto –además de las administradoras de crédito, los bancos públicos y privados–, el crédito al consumo aceleró su crecimiento en los primeros dos meses del año.

El Índice de Crédito al Consumo de El Observador creció 8,9% en febrero respecto a igual período del año anterior, por encima del 4,9% en enero –el indicador considera la evolución del crédito en moneda local y a precios constantes, eliminando el efecto de la inflación–. Eso se explicó por una fuerte aceleración en el crédito al consumo otorgado por los bancos privados a las familias, de 8,8% a 26,5%, dejando atrás un año de caída en el indicador.

De todos modos, el crédito al consumo no escapa a la desaceleración, si se compara con el mismo mes del año pasado, cuando el crecimiento era de 9%.

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