Cómo Uruguay transformó su sistema de pagos en un año


La ley de Inclusión Financiera cumple un año y ya muestra resultados sorprendentes. Aumentaron los POS, se quintuplicaron las operaciones con tarjeta de débito, y cada vez más gente la concibe como un instrumento de pago.

 

A un año exacto de la implementación de varios aspectos contemplados en la ley de inclusión financiera–donde destaca la rebaja de puntos de IVA a las compras con tarjetas de débito y crédito–, los responsables de la ley sostienen con orgullo que Uruguay logró transformar su sistema de pagos en ese tiempo.
Son varios los indicadores que muestran el cambio. Hoy, quien tiene una cuenta bancaria y la utiliza con fines transaccionales, por ejemplo, destina en promedio el 25% de sus fondos en esa cuenta para pagos de manera electrónica. Previo a la ley, era el 13%.
“Es un cambio muy acelerado y muy importante”, sostuvo el Coordinador del Programa de Inclusión Financiera del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Martín Vallcorba.
Las autoridades, si bien celebran el camino recorrido, entienden que queda mucho por andar.
Estimaciones que maneja el MEF indican que el 12% del consumo en Uruguay se abona hoy mediante tarjetas de crédito, 5% con tarjeta de débito, entre 7% y 8% con débitos automáticos, y el resto (alrededor del 75%) sigue siendo a través de efectivo y cheques. Las proyecciones que ha trazado la cartera indican que en dos o tres años los pagos electrónicos deberían trepar al 40%.
Las rebajas de cuatro y dos puntos de IVA con tarjeta de débito y crédito, respectivamente, que entraron a regir hace un año –y que supusieron un costo fiscal mensual de alrededor de US$ 5,5 millones en el primer año– se modificará en estos días. La primera pasará a ser de tres puntos, y la segunda, de uno.
La explosión del débito: se quintuplicó en 12 meses

Entre junio de 2014 y junio de este año, los montos operados con tarjetas de débito en Uruguay se quintuplicaron. Por cada $ 100 que se pagan hoy en efectivo, $ 90 se retiran por cajero automático y $ 10 se pagan directamente en un comercio con este plástico. Previo a la implementación de la ley, el pago con débito alcanzaba a $ 2 cada $ 100.

Las tarjetas de crédito, por su parte, no sufrieron el mismo fenómeno. Su uso continuó aumentando, pero al mismo ritmo en que lo venía haciendo. “La ley no tuvo ningún impacto en el uso de la tarjeta de crédito, que era algo que se buscaba”, explicó Vallcorba.
Si bien la tarjeta de crédito continúa siendo más utilizada que la de débito, mientras que antes por cada $ 100 que se gastaban con la primera había $ 8 que se gastaba con débito, ese número creció a $ 42. Si se agregan los débitos automáticos, “la relación entre los pagos electrónicos en modalidad contado versus modalidad crédito” prácticamente se equipararon, agregó.
¿Qué pasará de aquí en adelante?

Comienzan a regir menores rebajas de IVA: con débito se pasa de cuatro a tres puntos, y con crédito de dos a uno.

El Coordinador del Programa de Inclusión Financiera del MEF, Martín Vallcorba, dijo que en el caso de las tarjetas de débito la diferencia en un punto no va a hacer que quien comenzó a usar ese instrumento deje de hacerlo, “porque lo que hay por detrás es un cambio cultural”.
Recordó que cuando se planteó la devolución de cuatro puntos, la industria argumentó que no iba a “mover la aguja” y pidió un descuento mayor. “La realidad, lo que está mostrando es que cuatro puntos permitieron implementar un cambio muy profundo”, dijo.
La rebaja de dos puntos de IVA –promesa del FA que se plasmó durante el último año de gobierno de José Mujica, y restringida a los pagos electrónicos– será permanente para las compras hechas con tarjeta de débito o instrumentos de dinero electrónico sea cual sea el monto de transacción. Para tarjeta de crédito el descuento cesa en julio de 2016.
Más comercios con POS

En marzo de este año, había en Uruguay 38.964 POS (puntos de venta, por sus siglas en inglés) de acuerdo al último dato oficial. La cifra –que además no toma en cuenta las soluciones propias de grandes superficies y las cadenas de autoservicios– triplica la de fines de 2011. El aumento de los comercios que han adoptado esta modalidad se ha concentrado en el interior del país y en la periferia de Montevideo, y en las micro y medianas empresas, explicó Vallcorba.

En promedio, entre 800 y 1.000 comercios suman POS cada mes. “Ese crecimiento va a seguir y se va a reforzar por los efectos que da el decreto de interoperabilidad”, estimó. Este decreto –de 2014– asegura que todos los plásticos puedan pasar por todas las redes de POS, y viceversa. “Eso empareja la cancha y permite que muchos actores, que desde hace tiempo estaban interesados en ingresar al mercado, hoy estén empezando a implementar esos planes”, sostuvo.
Aumento del conocimiento del instrumento

Desde el MEF, entienden que la ley fue un marco ideal para hacer una fuerte campaña de información, no solamente de los beneficios de rebaja del IVA sino de las características del instrumento.

La mayor parte de la gente no sabía que tenía una tarjeta de débito en su billetera, de acuerdo a Vallcorba. El Global Findex del Banco Mundial de 2011 mostraba que sólo 16% de los mayores de 15 años tenía una tarjeta de débito en Uruguay. Tres años después, esa cifra había crecido a 38%. Las autoridades entienden que ese salto no responde sólo al mayor acceso a este tipo de plásticos sino también a un mayor conocimiento del mismo.
El último Reporte de Pagos Minorista del Banco Central, de fines del año pasado, señala que en el segundo semestre de 2014 el aumento de la cantidad de operaciones con tarjetas de débito llegó a 220% respecto al mismo semestre de 2013 y, en el monto total, el crecimiento fue de 164%. La cantidad de operaciones fue superior a los 10 millones –eran cuatro millones en el período anterior–.
Obligatorio ingresar PIN en todos los comercios

Para seguir profundizando la penetración de los pagos electrónicos, el MEF está trabajando en dos cambios.

Por un lado, junto al BCU, buscan que el proceso de utilización de la tarjeta de débito sea más sencillo y seguro. En algunos casos, entienden que sigue siendo “más cómodo” pagar en efectivo, sobre todo para el caso de los pagos chicos. Para enmendar esta situación, quieren que el uso de la tarjeta de débito tenga que estar asociado necesariamente al ingreso del PIN. Hoy, el protocolo varía de comercio en comercio: algunos piden PIN, otros firma, algunos nada. Se busca terminar con esas diferencias y volver más ágil el proceso.
Asimismo, se está promoviendo la integración de los sistemas de facturación y caja con los POS. “Buena parte de la información que el comerciante tiene que ingresar ya está en la caja del comercio, no tiene por qué ingresarla de nuevo”, dijo Vallcorba.
Se están ofreciendo una serie de incentivos y subsidios para que los comercios puedan sumar sistemas de facturación inteligentes integrados a los POS, que faciliten la compra.

Deja un comentario