Apps que apuestan por la Bolsa


El mercado bursátil se debate ante la movilidad, pero suma novedades. Dos compañías presentaron recientemente aplicaciones y otras están en proceso. Cuestiones culturales, de desarrollo y, sobre todo, de practicidad son las barreras.

Por Manuel Parera

El mercado de capitales tiene mucho para crecer. En el caso de Argentina, la baja bancarización que existe en el país (solo 33,1% de la población tiene una cuenta bancaria, según un informe del banco BBVA) y la baja cultura de invertir en la Bolsa, conspiran contra su desarrollo. Es el sentimiento palpable entre los especialistas del negocio bursátil que, sin embargo, depositan sus esperanzas de la veta tecnológica. Innovación y tecnología, que se transforman en nuevas formas de acceso y que dan pie a aplicaciones móviles ideales para usuarios nuevos, y no tan nuevos.

En lo que va de 2015, por lo menos dos entidades financieras patearon el tablero. Presentaron sus desarrollos móviles para el mercado bursátil local que buscan, por un lado, facilitar la operatoria tradicional y, por el otro, lograr una mayor difusión para convocar y captar potenciales inversores. “En nuestro mercado, que aún es chico, no se ve demanda excesiva de apps, pero hay una necesidad. Todavía hasta cuesta migrar a la operatoria online”, define Mauro Morelli, analista del mercado financiero de Rava Online. Sin embargo, visualiza un mayor movimiento hacia la tecnología que en años anteriores, impulsado por las nuevas generaciones. De hecho, afirma que, en Rava, el desarrollo móvil está como proyecto en desarrollo, tanto para Android como iOS.

Una que sí presentó su versión mobile fue InvertirOnline. Lo hizo tras una investigación que incluyó la consulta a desarrolladores externos sobre la conveniencia o no de desarrollar una app nativa, que finalmente no fue el camino elegido. “Es complejo porque es nuestro core y las experiencias que tuvimos no llegaron a buen puerto. Decidimos hacer internamente una adaptación de la plataforma web al celular, empezando por ver las cotizaciones”, comenta José Vignoli, gerente General de la compañía que emplea a 40 personas (un 25% perteneciente al área de IT) y que en 2014 tuvo un monto operado de $ 4.875 millones. La versión mobile permite realizar las mismas operaciones que en la web, desde transacciones, compra-venta de acciones, lanzamiento de opciones, salvo ciertas operatorias como cauciones o suscripción de Lebacs o fideicomisos. “Esas no son nuestro fuerte, pero el 85% de nuestra operatoria que son acciones, opciones y bonos ya se pueden operar vía mobile”, destaca Vignoli.

El otro desarrollo que avanza es b.trader de bind Banco Industrial, realizado desde cero (su lanzamiento formal es en julio). La compañía buscó con la app resolver dos conceptos principales: la onmicanalidad y la experiencia de usuario, con el foco de simplificar el hecho de invertir en la Bolsa. Su objetivo final es más específico: “Queremos logar la mayor cantidad de conversiones posibles y que los usuarios que se registren en la app se conviertan en clientes de la sociedad de bolsa que es Industrial Valores”, sostiene Javier Popowsky, CFO de la entidad. La meta es logar el 1% de conversión de los usuarios que se registren y acceder a un universo de potenciales clientes. Para ello, realizaron campañas masivas publicitarias (en Facebook, Google) que les permitió que 900.000 personas vean los avisos. A modo de presentación, la aplicación es gratuita y no está pensada para que desde allí se puedan comprar o vender acciones o bonos. De hecho, no permite realizar operaciones. Sí consultas, mirar tendencias, precios online (el usuario se puede registrar y acceder a mayores servicios y hasta entrar en contacto con asesores). “Es difícil que un usuario realice una operación sin consultar a su asesor de bolsa. Siempre va a haber una interacción, que se puede finalizar por teléfono o el canal digital-web”, afirma el CFO.

Mercado móvil

Las versiones para mobile son “hasta mucho más cómodas que el sitio”, define Vignoli. Explica que, por el tamaño del dispositivo, obliga a concentrarse en lo importante. En esta versión, lo que más hacen los usuarios es comprar y vender acciones, seguido por las opciones y los bonos. Distinto de lo que sucede en el portal, donde los bonos ocupan el segundo lugar, delante de las opciones. “Las opciones, por la volatilidad que tienen, obligan a estar viendo qué pasa, y eso lo permite mejor el móvil”, grafica. Por ahí se explica el por qué del desarrollo y su evolución: fue puesta en producción en abril y es responsable del 6% de las transacciones de la plataforma (un 2% en abril, 4% en mayo y 6% en junio). “En mayo, unos 200 operaron por el celular, sobre un universo de 5.000 clientes activos. En total, tenemos más de 350.000 usuarios registrados”, grafica.

Morelli explica que la popularización de los smartphones y el desarrollo de la banca móvil contribuyen a una mayor demanda de apps corporativas para el mundo bursátil. Según SAP, en base a un informe de The Economist Intelligence Unit, las aplicaciones de los bancos locales para dispositivos móviles registran más de 1,25 millón de descargas para Android. El 77% de los consumidores accede a la banca móvil por la capacidad de operar con su entidad cuando uno disponga.

B.trader fue realizada con metodología Scrum, para plataformas iOS y web. La fuente de datos la toma de Reuters, que actualiza en tiempo real (para no clientes, tiene un delay de 20 minutos) y está hosteada en data centers de Amazon. “Probablemente en el futuro vayamos a Android, pero está pensada a iOS porque el target de clientes que invierte en la Bolsa se encuentra más en ese ecosistema”, afirma Popowsky. Se trata de una aplicación que, en promedio, el usuario no va a usar más de un minuto, pero 18 veces por día. Pero eso, el contenido y la información está pensada para esa interacción.

La app incluye análisis de mercado, informes de economistas, tuits o noticias, acceder a información de balances, números de las compañías, además de cotización de divisas, acciones y bonos. También, agrega un conversor de monedas e información del latir de los bonos, tanto en el celular como en la web. “El usuario puede crear una lista de favoritos para seguir y tener acceso a performance de activos. Un detalle es el concepto de Heatmap: ver en pocos segundos la situación del mercado, que incluye bonos más operados, acciones, tendencias, y de manera personalizada”, agrega.

Para Morelli, las tecnologías pueden ayudar al desarrollo y para las nuevas generaciones las apps van a ser trascendentales. “Ya existen en el exterior. Sería ideal desmitificar que el mercado bursátil no es una timba o mera especulación. Es una herramienta de inversión, basada en estudios y estrategias”. En esto coincide Vagnoli: “El 80% de los clientes que abre una cuenta, nunca invirtió en bolsa. Es importante la capacitación”. Para el CEO, el móvil necesita vencer una barrera de confianza. “Si alguien se encuentra con una cuenta bursátil de otro, lo único que puede hacer es operar por esa persona. No se puede llevar dinero o transferir títulos porque van a cuentas del usuario. Es más seguro que un banco”, destaca.

Para agosto, avanza con una tercera etapa, apuntada a captar nuevos clientes y a dar más servicios, como el simulador de inversiones. “La tecnología es enorme. Dependerá de nuestra capacidad de demostrarle al cliente que la Bolsa es mejor que el banco, que no hay intermediarios que se quedan con un porcentaje”, cierra.

Deja un comentario