Las propuestas prohibirían a las instituciones utilizar prácticas tales como el aumento de las tasas para deudas pendientes, excepto en circunstancias específicas; la aplicación de los pagos de los consumidores sobre el mínimo para maximizar los costos por intereses; y el plazo irrazonablemente corto para que los consumidores realicen sus pagos.
Los consumidores se han hecho oír claramente a favor de la eliminación de esta práctica agresiva de aumentar los costos. Han realizado miles de comentarios en la página de Internet de la Reserva Federal. "
Por favor, impidan que las compañías de crédito intenten cobrarnos de manera tan injusta... las personas honestas necesitamos una verdadera oportunidad," escribió Laura White en un comentario del sitio.
Más preocupaciones para la industria Mientras tanto, la industria crediticia ha reiterado sus preocupaciones con respecto a que las nuevas reglas dañen su habilidad de enfrentar riesgos, llevando a los emisores a aumentar las tasas y disminuir el crédito disponible. Meredith Whitney, destacada analista y directora gerencial de Oppenheimer & Co., coincide con el hecho de que estas disposiciones mermarían el acceso al crédito, y escribió recientemente en la publicación de Financial Times que las regulaciones van a llevar a la "severa consecuencia indeseada" de quitarle crédito a los consumidores por aproximadamente $2 billones de dólares, o el 40 por ciento de las líneas de crédito sin utilizar.
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Con tantos estadounidenses dependiendo de sus tarjetas de crédito como la principal fuente de liquidez financiera, sería equivalente a una reducción de sueldo," escribió Whitney.
Ken Clayton, Director Gerencial del concejo de políticas de tarjetas de crédito de la American Bankers Association, espera que la Reserva Federal se "mueva agresivamente".
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Lo que van a ver es un cambio sin precedentes en la forma en la cual los consumidores se manejan con sus compañías crediticias," dijo Clayton. "Frente al presente desconcierto económico, es importante que todos comprendamos el verdadero impacto que estas reglas tendrán en los consumidores y en la economía, antes de que podamos definir que son exitosas (si lo son).
Un tema difícil es la propuesta de prohibir a las compañías emisores de tarjetas de crédito que aumenten sus tasas de interés en las cuentas pendientes de pago. La propuesta provisoria permite excepciones, como cuando un pago mínimo no es recibido dentro de 30 días de la fecha de vencimiento del mismo. La industria crediticia argumenta que el período de 30 días es demasiado extenso, una posición apoyada por la Oficina de Control de Divisas, el ente regulador federal primario de bancos nacionales, responsables de casi el 80 por ciento de los préstamos en los EEUU.
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Creemos que la restricción propuesta es innecesariamente estricta, y limitaría seriamente la habilidad de los acreedores de reaccionar a cambios adversos en las características de riesgo de los tomadores de préstamos durante la vigencia de la cuenta," la OCC dijo a la Reserva Federal en un comunicado público. "El período debería ser lo suficientemente extenso como para que el pago de la cuenta resulte claramente tardío, por ejemplo, cinco días después de la fecha de vencimiento; por lo tanto, un nuevo ciclo crediticio comienza y, por ende, se inicia la elaboración de la siguiente declaración de cuenta".
Reguladores en alertaChi Chi Wu, abogado miembro del personal del Centro Nacional de Leyes del Consumidor, expresó que la disposición por el aumento de tasas va a mejorar la protección del consumidor. "
La prohibición al aumento de tasas en balances existentes protege a balances actuales," dijo Wu. "Si alguien es realmente riesgoso, se le debería ofrecer un plan de pagos, pero no sumirlo en un pozo más profundo."
Algunos observadores opinan que es probable que la mayor parte de las propuestas provisorias se convierta en definitivas, teniendo en cuenta que el Congreso ha encendido un fuego bajo los pies de los legisladores. En septiembre, la Cámara de Diputados aprobó su propia versión de una reforma crediticia con un voto de 312 contra 112.
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El objetivo fue mostrarle a la Reserva Federal y a la industria crediticia que el Congreso se toma muy seriamente la implementación de restricciones significativas en prácticas injustas y engañosas, y que si la Reserva Federal debilita considerablemente su propuesta, existe una buena posibilidad de que el Congreso lo vete," expresó Travis Plunkett, director legislativo de la Federación de Consumidores de los Estados Unidos.
El diputado Barney Frank (demócrata, Massachusetts), senador del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Diputados, manifestó ante representantes de consumidores el 4 de diciembre, que espera que la legislación sea aprobada. El grupo de trabajo del presidente electo Barack Obama declinó todo comentario referente a la posición de la administración venidera.