¿Cobrar una venta a crédito en España es un trabajo de Hércules? La morosidad endémica imperante en España
La morosidad es un cáncer que causa graves pérdidas a la economía y amenaza la supervivencia de miles de empresas, especialmente las pymes y microempresas que representan
casi el 99,9 % del tejido industrial español.
Los legisladores reconocen que en España puede resultar realmente difícil cobrar deudas comerciales, incluso cuando no existe la menor discrepancia sobre su cuantía o vencimiento, ni el menor conflicto comercial entre acreedor y deudor. Por una parte existen
morosos recalcitrantes que incumplen sistemáticamente sus obligaciones de pago, y por otra innumerables compradores que ha creado sus
entidades financieras particulares con el pasivo obtenido gracias al crédito que han forzado de sus suministradores, mediante la imposición de largos plazos de pago.
España ocupa los primeros lugares del ranking europeo de demoras en los cobros en sectores básicos como son el de la alimentación, el de la construcción y el de la sanidad. En el sector de la alimentación, los proveedores soportan plazos medios de cobro que sobrepasan los 100 días, y resulta alarmante comprobar que en el sector de la construcción, los fabricantes de materiales, los contratistas y sus subcontratistas lleguen a tener plazos de cobro que pueden ser superiores a los 200 días. La situación de los retrasos en el pago es todavía más grave cuando los deudores son
organismos públicos, que actúan con plena discrecionalidad a la hora de pagar a sus suministradores, llegando en ocasiones a pagar las facturas dos años después de haber recibido los suministros.
La legislación ha pretendido reglamentar las relaciones mercantiles entre proveedores y compradores a través de una ley aprobada en 2005 que, sin embargo, es prácticamente desconocida y está siendo infrautilizada. Esta ley pretende un doble objetivo:
combatir la morosidad e impedir el abuso de los plazos de pago en un país en el que la morosidad se ha convertido en un hecho tan frecuente, tradicional y arraigado, que para muchos ya parece una cosa normal y comúnmente aceptada. Buena prueba de ello es el elevado número de proverbios en el refranero español que hacen referencia a este tema.
Este libro, escrito por el único morosólogo español, analiza de manera amena el fenómeno de la morosidad, habla por ejemplo de las comunidades de vecinos, que acumulan impagos de unos 36 millones de euros, de morosos históricos como Cervantes, de la influencia de la religion en la morosidad (los buenos musulmanes no pueden ser morosos porque lo impiden los preceptos del Islam) y más. También analiza y da a conocer los detalles de la nueva ley 3/2004 que respalda los derechos de toda persona o empresa a cobrar dentro de unos plazos razonables.
Ésta es una obra sin duda imprescindible en un país que tiene casi el doble de intencionalidad en los retrasos de pago que la media europea.
EL AUTORPere J. Brachfield es profesor titular de Credit Management de EAE y director del Centro de Estudios de Morosología de EAE. Ha sido presidente de FECMA (Federation of European Credit Management Associations). Es profesor colaborador del CEF y consultor profesor de la UOC. Es autor de varios libros sobre morosología.
ÿNDICE DE LA OBRA ? La morosidad y sus consecuencias
? El camino que condujo a la legislación contra la morosidad
? Antecedentes de la Directiva contra la morosidad
? La Propuesta Directiva de la Comisión
? La tramitación del proyecto de Directiva
? La Directiva 2000/35/CE contra la morosidad
? La Legislación española anterior a la Ley 3/2004
? La ley 3/2004 de lucha contra la morosidad
? Modificaciones en la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas
? Modificaciones en la Ley de Comercio Minorista
? Obervaciones y propuestas sobre la Ley 3/2004
? Código Ético de buen comportamiento de pagos