Monitor del Consumo: Balance del primer trimestre 2004Integrando la información de distintos indicadores relevantes, podemos concluir que el primer trimestre del año fue muy bueno para el consumo.
Las tendencias de recuperación que se habían iniciado en el segundo semestre de 2003, se mantuvieron muy firmes en este primer período del 2004.
Al analizar las características de esta recuperación, nos encontramos con una tipología que resulta definitivamente favorable para las empresas y el clima de negocios. El consumo no sólo mejora en cantidad, sino también en calidad.
Se afirma la recuperación de las primeras marcas, así como el crecimiento de categorías de valor agregado.
Por otro lado, se registra también una muy fuerte recuperación del sector de electrodomésticos y artículos para el hogar. En Enero de este año, las principales cadenas de Hipermercados y Supermercados facturaron en este tipo de productos - según los datos del Indec - un 71% más que en Enero del año anterior. Y en el caso del rubro textil y calzado, la suba fue de un 33%.

En las ventas de productos empaquetados de alimentos, bebidas, cosmética y limpieza, las auditorías del Grupo CCR/Cuore sobre Supermercados, Hipermercados, Almacenes, Autoservicios, Perfumerías, Farmacias y Casas de limpieza, arrojaron un incremento del 11.1% del volumen vendido entre Enero y Marzo 2004 Vs. el mismo período de 2003.
Las grandes cadenas de Supermercados también tuvieron una buena performance. Facturaron un 4.9% más y sus volúmenes de venta tuvieron un 3.2% de alza.
Este resultó ser para ellas el mejor trimestre en mucho tiempo.
Dentro de este canal de comercialización, las Primeras Marcas ganaron 1.5 pts de mercado, y el Bajo Precio perdió 2.7 pts de mercado.
A esta altura, puede decirse que ya es tendencia la búsqueda de un mejor mix de ventas en este canal. Superada la crisis, los principales operadores del sector supermercadista están buscando mejorar progresivamente la calidad del surtido dándole más espacio y más énfasis a las marcas reconocidas, dado que hoy encuentran entre sus clientes una mayor propensión a la compra de este tipo de productos. Y además esto les permite ir mejorando su rentabilidad.
A su vez, la industria también está trabajando para afianzar esta tendencia incrementando, mes a mes, la inversión publicitaria sobre las primeras marcas. La mejora en la calidad del consumo también se ve reflejada en los productos que muestran mayores alzas en la elección del consumidor.
Al contrario de lo que sucedió en la crisis, cuando las categorías que crecían o que caían menos eran las básicas; ahora son las de valor agregado las que se consolidan.
Productos como los flanes y postres, las galletitas dulces rellenas, los jugos líquidos refrigerados, los congelados de pollo y el yogur, tienen crecimientos promedio del orden del 25% o más en sus volúmenes de venta dentro de los supermercados, hipermercados y discounts. Y otras categorías como pan de molde, agua mineral, amargos, desodorantes de ambiente o jabones para la ropa, también presentan muy buenos indicadores.
Inclusive se dan algunos casos destacables como los de los vinos finos que, a pesar de haber subido casi 30% sus precios, tuvieron apenas una caída del 7% en el volumen.
Hoy facturan un 20.4% más. La gran mayoría de los consumidores asumió el incremento de precios y no por eso dejó de comprar. Esto demuestra que, por ser una de las categorías que menos había subido los precios durante 2002, la gente estaba dispuesta a pagar un poco más. Y lo hizo.
Y por último, uno de los sectores estrella del consumo actual: los Shopping Centers.
Los primeros indicadores de recuperación comenzaron allá por mediados del 2002, y se hicieron muy marcados a partir de Octubre de aquel año.
Pero inicialmente fueron vistos como algo coyuntural propio del impresionante "sale" que resultaba la calidad de primer mundo producida en el 1 a 1, vendida a 4 a 1. Los turistas encontraban una especie de sueño hecho realidad en los principales shoppings de Argentina.
Luego se dijo que, si bien ya no había tantos turistas, el ajuste de precios favorecía el incremento de la facturación.
Hoy, esas dos variables ya no inciden demasiado. Y sin embargo los shoppings siguen creciendo. Con la misma cantidad de público y con precios bastante estables, facturaron un 34.3% más que en el primer trimestre 2003.
Está claro que se profundiza la preferencia de las clases altas y medias por comprar allí.
El hecho de encontrar un ambiente seguro, agradable, relajado y práctico, les permite comportarse de una manera acorde a su poder adquisitivo, sin las trabas psicológicas que a veces puede originar el contraste imposible de obviar en el recorrido cotidiano de una sociedad fragmentada.
Con la recuperación de la confianza y la propensión al consumo de este grupo, a la infraestructura actual instalada de Shopping Centers, le alcanza para seguir batiendo récords. Y volver a pensar en importantes inversiones, como las que se realizarán durante este año en Rosario.
No sucede lo mismo con las grandes cadenas de supermercados que minimamente requieren que también se recupere la clase media empobrecida. No es suficiente con el 30% más alto de la pirámide.
En síntesis: No quedan dudas que este primer balance del año presentado por el consumo trajo un resultado muy favorable para la gran mayoría de los sectores.
A la hora de mirar el futuro, cabe recordar que hace apenas 11 meses que tenemos nuevo gobierno y que hace dos años nos estábamos yendo barranca abajo sin saber donde quedaba el piso.
La proyección anual sigue siendo buena. La crisis energética que puede afectar el empleo y la inflación incipiente nos obligan a tener prudencia y monitorear muy de cerca lo que va pasando. Puede ser tan negativo caer en una euforia desmedida como dejar pasar una buena oportunidad por exceso de cautela.
Buenos Aires, 07 de Abril de 2004