I2CREDIT Nº 7
Cada vez más gente se anima a comprar a crédito, aunque son altos los recargos sobre el precio de contado
Los créditos de más de seis meses en cuotas fijas en pesos que ofrecen las grandes cadenas de electrodomésticos e indumentaria representan un recargo en el precio de los productos que oscila en tre 24 y el 96% en función del plazo y las condiciones de financiación. De todas formas, el crédito retorna, lentamente.
Por: ClarÃn
En un amplio local de Cabildo y Juramento, el matrimonio de Ana y Ricardo cerraba, ayer a la tarde, la compra de una heladera en un plan de 12 meses. "El interés es alto —-comentó él deseoso de pagar los 1.550 pesos que el electrodoméstico costaba de contado— pero es la única forma de comprarla", completó su mujer, arrepentida de no haber cambiado el artefacto durante el 1 a 1. Es un caso, entre muchos, que confirma que después de un año de incertidumbre inflacionaria, la gente se anima a usar los créditos al consumo en cuotas.
Algunos, lo hacen con intereses sobre el precio de contado que superan el 20% para planes de 9 meses con tarjetas bancarizadas; otros, soportan hasta el 96% anual con los plásticos propios de los comercios. Sin embargo, también hay promociones especÃficas de menos cuotas, sin interés.
Lo cierto es que los comercios y los bancos que financian las cuotas buscan que la gente se anime a consumir, a pesar de tener sus salarios congelados.
Quizá por tratarse de un rubro que depende del crédito, las cadenas más importantes de electrodomésticos se lanzaron a la financiación. Garbarino, por ejemplo, empezó hace 15 dÃas con un plan de pagos de 1 a 24 meses. "Con la posibilidad de pagar la primera cuota recién a los 60 dÃas en pesos, patacones o lecops", describió Fernando Maffi, de esa cadena.
En la mayorÃa de los casos, la idea es captar a los compradores con un poder adquisitivo deteriorado, cuya única posibilidad es pagar una cuota baja. Y que, por otro lado, reponen mayoritariamente los productos de primera necesidad. Especialmente —según comprobó ClarÃn — los artÃculos más sencillos, como batidoras, planchas y repuestos para la computadora.
Frávega, por su parte, propone desde sus avisos comerciales, empezar a pagar en abril, hasta en nueve cuotas con tarjeta de crédito. Y sigue, hasta fin de mes con descuentos del 15% y el pago en tres cuotas sin interés para quienes paguen con Visa del Banco Francés.
Bancos, supermercados y viajes
La venta de electrodomésticos a plazo también fue adoptada por algunos supermercados como Coto, que ofrece un 15% de descuento y seis cuotas sin interés con los plásticos emitidos por el Banco RÃo, o Carrefour, que los ofrece hasta en nueve cuotas con la tarjeta Visa del banco Itaú.
"Aunque todavÃa sigue sintiendo miedo, la gente está un poco más abierta a sacar créditos", comentó un encargado de Hiper Rodó, que se lanzó a una financiación de 24 cuotas fijas y en pesos para jubilados, a través del banco Banex. Si bien, el empleado no pudo precisar el incremento de las ventas por esta vÃa, advirtió que "la facturación creció porque la gente está usando más su tarjeta de crédito", dijo.
Por otra parte, la escasa demanda de los créditos personales en los bancos hizo que algunas entidades se largaran a financiar distintos bienes o servicios. AsÃ, esta semana, el Banco Comafi y AerolÃneas Argentinas firmaron un acuerdo para financiar la compra de pasajes y paquetes turÃsticos hasta en 18 cuotas fijas y en pesos, con una tasa anual del 60%.
"Si bien los bajos ingresos y la inflación hacen dudar mucho a la gente a la hora de consumir, al ofrecerle financiación para ciertos fines especÃficos: como el crédito para comprar un equipo de gas para el auto, capaz de restringirle los gastos, o el turismo, que se está moviendo después de la devaluación, el grado de aceptación de los consumidores es más grande", apuntó un vocero del Comafi.
De compras en la tienda C&A de Belgrano, Alejandra Cajaravil, es otro ejemplo de quienes tienen que apelar a las cuotas a la hora de comprar. Con tres hijos en la escuela primaria, la mujer "aprovechaba", en la lluviosa tarde de ayer, las tres cuotas fijas sin anticipo que le permitieron comprar toda la ropa del colegio. Y se alienta, al pensar que la primera cuota recién la va a pagar en marzo. Aunque prefiere no calcular el interés que le están cobrando por no tener disponible dinero en efectivo.
Las tasas y los recargos
Los créditos de más de seis meses en cuotas fijas en pesos que ofrecen las grandes cadenas de electrodomésticos e indumentaria representan un recargo en el precio de los productos que oscila en tre 24 y el 96% en función del plazo y las condiciones de financiación.
Como sucede con cualquier tipo de préstamo la lógica es sencilla: cuanto más confiable es el cliente y menos riesgos implica para la empresa, menor interés pagará. De este modo, los clientes bancarizados —que tienen tarjetas de crédito cuyos bancos financian la compra— acceden a los planes más convenientes, de 9 cuotas con un recargo de hasta el 29% sobre el precio de contado.
Y los que piden a la propia cadena que los financie, pagan por el mismo producto entre 60 y 80% adicional, aunque ofrecen más plazo para la compra.
AsÃ, una computadora que al contado cuesta $2.699, se puede conseguir en 9 cuotas con tarjeta de 387,60. En tanto, una heladera que en efectivo cuesta $1550, financiada por la cadena de electrodomésticos se puede pagar en 12 cuotas de $230, a un precio final de $2760. Tasas similares aplican las grandes tiendas de ropa con tarjetas propias.
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